jueves, 23 de julio de 2015

CONSTRUCTO TEORICO SOBRE LAS POLITICAS EDUCATIVAS EN EL AMBITO DE LA DOCENCIA UNIVERSITARIA




POLITICAS EDUCATIVAS DE LA EDUCACION EN EL AMBITO DE LA DOCENCIA UNIVERSITARIA


            La educación universitaria venezolana se fundamenta en una concepción humanista social, tiene como finalidad el desarrollo del conocimiento a través de la investigación y programas innovadores en el campo científico, humanístico y tecnológico que den respuestas a las necesidades que van surgiendo del colectivo, armonizando la educación con las actividades productivas de la localidad, región y nación desde un enfoque multiétnico, pluricultural y plurilingüe. Su evolución histórica-social está irreversiblemente vinculada a las políticas públicas que emanan de la autoridad legal pertinente, y del contexto macro de la sociedad mundial.
            La educación universitaria persigue una  utilización racional de la naturaleza, el progreso de la sociedad, el avance tecnológico y el desarrollo humano de sus ciudadanos como personas y actores políticos, con deberes y derechos. Lógicamente, estos propósitos plantean como reto no sólo la democratización de la educación, como política fundamental, sino también el esfuerzo sostenido en la búsqueda de la calidad de la formación impartida a los estudiantes en los diferentes saberes, elemento esencial para su formación profesional y ciudadana. Su evolución está irreversiblemente ligada a las políticas públicas y a la concepción macro de organismos mundiales (léase UNESCO y demás corporaciones regionales de educación superior)
Según Cuervo (2007), las políticas públicas constituyen un conjunto de herramientas que usadas por el Estado pueden mejorar su gestión. Su objeto debe ser la búsqueda del bienestar y la cohesión de la sociedad, para lo cual es de vital importancia que en estas se considere el régimen político en el cual van a ser desarrolladas; así como los límites de las políticas, las posibilidades de aplicación y el significado que tengan para su cumplimiento por parte de los actores que las ejecutan.
Desde esta perspectiva, y de acuerdo a Graffe (2005) el desarrollo de políticas públicas, con especial énfasis en el área de la educación, que contribuyan a la superación de los problemas sociales del país, exige el logro del consenso de los diferentes actores sociales (Estado, sociedad civil y los sectores académicos y estudiantiles universitarios) en la formulación de un proyecto político que busque generar el desarrollo integral de la sociedad venezolana en su conjunto, y que guíe a la planificación educativa en el diseño y puesta en ejecución de planes, programas y proyectos mediante los cuales la Educación Universitaria podría contribuir a consolidar el modelo de desarrollo planteado.
En Venezuela, de acuerdo a García Carreyó (2007), surge en el año 1959  una Ley de Universidades bastante progresista. En ella se establece la plena autonomía universitaria y el principio de plena inviolabilidad de su recinto por parte de las fuerzas públicas. En 1969, por motivaciones ideológicas, se produce el cierre  de la Universidad Central, por más un año, pero también se establecen reformas curriculares de cierta importancia, como fueron los intentos de organizar las universidades por departamentos y la implantación del estudio por semestres, en lugar de años; la creación de Licenciaturas con varias opciones y el régimen de unidades-crédito, prelaciones y materias electivas, con lo cual se logró dar mayor flexibilidad a los estudios.
En 1970 el Congreso Nacional reforma la Ley de Universidades con el propósito de lograr mayor control político sobre las universidades. En ella se redefine el concepto de autonomía fijándole límites en los aspectos organizativo, académico, administrativo y financiero. Se ratifica el principio de inviolabilidad del recinto universitario,  así mismo, la nueva Ley otorga mayores poderes al Consejo Nacional de Universidades (CNU), definiéndolo como organismo coordinador de las instituciones universitarias y asignándole nuevas y más amplias funciones en lo referente a responsabilidades normativas y distribución del presupuesto de las universidades públicas.
En ella se introduce la idea de planificación nacional, por lo cual se crea la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), como organismo de asesoría técnica del CNU en la materia. La Ley reformada introduce el concepto de universidad experimental, como alternativa frente a la tradicional-autónoma, con la idea de ensayar nuevas estrategias de enseñanza y autoriza al Ejecutivo Nacional para crear institutos y colegios universitarios estrictamente controlados por el gobierno.
La asunción al poder del Presidente Chávez, deviene también en un cambio radical en las políticas públicas  para el sector universitario. En efecto, nace la Universidad Bolivariana de Venezuela o UBV, fundada en el 2003 por decreto presidencial. La misma comenzó sus labores lectivas en diversas áreas académicas en septiembre de ese año. La UBV fue creada para fungir como punta del programa Misión Sucre, destinada a atender a los sectores populares tradicionalmente excluidos de las instituciones de Educación Superior. Debido a la municipalización de sus programas de formación es en la actualidad la universidad con mayor matrícula de estudiantes en todo el país. Por la creación de esta Universidad y de la Misión Sucre en un informe de la Unesco se desprende que Venezuela está en segundo lugar en América Latina y el Caribe en tasa de escolaridad universitaria.
No obstante, si bien lo anteriormente expresado es cierto, no menos es que la calidad del participante egresado no se compadece con el deber ser. Y, ello es así, en parte, por un devenir histórico-cultural  construido con base al facilismo y una falta de proyecto de vida, por parte del venezolano. Pero, además, por un proyecto educativo, que en aras de consolidar su poder,  da  cabida  a seudo-docentes carentes de autentica capacidad profesional; pero, excelentes en el campo  del trabajo clientelar-político.
De allí, la importancia que cobra, cada vez más,   la formación  del docente universitario, el cual debe ser concebido como un experto en pleno ejercicio profesional, y por tanto las acciones formativas en las cuales participa, apuntan a su “desarrollo profesional”. Estas acciones formativas se identifican – entre otras- como programas de perfeccionamiento, formación continua, formación en servicio, actualización docente, formación permanente del profesor, entre otras. Sin embargo, la expresión “desarrollo profesional” alude a un concepto global que subsume todas aquellas acciones orientadas al crecimiento y mejora de la calidad docente, investigadora y de gestión (las funciones principales del profesor universitario) para dar respuesta a las necesidades tanto individuales como a las de la propia institución universitaria. Tal como expresa Medina (1998), el desarrollo profesional conduce a la construcción de la identidad profesional y la formación del docente universitario forma parte de ella.
En este sentido, es conveniente precisar algunos obstáculos que se encuentran en el mejoramiento profesional del docente, de acuerdo a la percepción de Martínez y Amaro (2008).
ü  El individualismo y el aislamiento característico del docente universitario, inhiben el trabajo colectivo y la investigación compartida.
ü  - La resistencia al cambio debido, entre otras cuestiones, a un enfoque de la enseñanza marcadamente transmisora y tradicional.
ü  - La escasa motivación intrínseca y extrínseca del profesorado para su mejora docente. La mayoría de los profesores se sienten incentivados cuando desempeñan eficazmente su tarea; por ello, es necesario ofrecerles programas formativos que contribuyan a su desarrollo profesional.
ü  -Hay una cierta insensibilidad administrativa con respecto a la calidad de la enseñanza, ya que ésta es poco rentable políticamente al no tener signos tan visibles como otros indicadores de éxito más fácilmente cuantificables
ü   - La escasa implicación institucional de la universidad en la formación pedagógica de sus profesionales, al no considerar esta formación como parte de sus prioridades.
ü  La resistencia al cambio debido, entre otras cuestiones, a un enfoque de la enseñanza marcadamente transmisora y tradicional.
ü  Además, y esto es opinión de la investigadora, la escasa motivación que se deriva de su tabla salarial, la cual no le permite adquirir suficientemente los recursos vitales para el sustento de su familia: En consecuencia, menos le permitirá la adquisición de recursos literarios y de instrumentación necesarios para su superación profesional.




         

miércoles, 22 de julio de 2015

LA EPISTEMOLOGIA

       El interés del ser humano por el conocimiento ha existido desde que este pudo tener uso de la razón y generar con ella avances tecnológicos, culturales, políticos, sociales, económicos y de todo tipo. Aquí es donde se ha construido entonces el interés por entender cómo el ser humano llega a conocer lo que lo rodea, ya sea esto un producto de la naturaleza o un producto de su propia creación. Cuestiones tales como la naturaleza del conocimiento, la adquisición del mismo, sobre su necesidad y sobre su permanente desarrollo en la historia de la Humanidad son esenciales para la epistemología. Para los antiguos griegos, la búsqueda del conocimiento significaba la búsqueda de la felicidad y de la total satisfacción del ser humano.

      En este sentido, la epistemología ha trabajado desde sus comienzos con los elementos tales como el conocimiento pero además con las nociones de verdad, creencia y justificación ya que todas ellas se encuentran estrictamente vinculada con la generación de conocimiento.
Esta rama de la filosofía haya sus orígenes en la Antigua Grecia. En esta época los conocimientos podían ser clasificados según la manera en la que habían sido alcanzados en doxa o episteme. Los primeros hacen referencia a los conocimientos que no han sido sometidos a reflexiones, sino que son adquiridos de manera ordinaria. Los conocimientos epistémicos por lo contrario eran alcanzados por medio de la reflexión rigurosa.
     Sin embargo, el concepto de epistemología tal como lo conocemos fue comenzado a tratar durante el Renacimiento. Algunos de los autores más destacados en este ámbito fueron Descartes, Galileo Galilei, Kant, Newton, entre otros. Este resurgimiento de la epistemología se debió a la aparición del conocimiento científico y la necesidad de validar dichos saberes. Para ello analiza los métodos, procedimientos y fundamentos que son utilizados en el ámbito de las ciencias.
        Para Ceberio y Watzlawick (1998), "el término epistemología deriva del griego episteme que significa conocimiento, y es una rama de la filosofía que se ocupa de todos los elementos que procuran la adquisición de conocimiento e investiga los fundamentos, límites, métodos y validez del mismo".
      Ahora bien, la adquisición de conocimiento se fundamenta en vivencias otorgadas por el mundo de la vida, (1) en la cotidianidad del sujeto; pero son las constantes que se verifican en esas vivencias, en la adecuación y relación sujeto –objeto - sujeto, en la validez de los conceptos que surjan de dicha adecuación, y en la posibilidad de predecir o interpretar acciones estableciendo causas o comprensiones sobre lo que realmente la epistemología legisla. Se puede esbozar entonces que la epistemología tiene por objeto ese conocimiento que se soporta en sí mismo o que soporta alguna disciplina en su especificidad; lo que la sustenta como tal, su esencia, sus alcances y límites en su acepción interna (propia de la disciplina) y externa (su influencia en el contexto social).

REFERENCIAS
www.definicionabc.com/social/epistemologia.php
MORIN, E. introducción al pensamiento complejo,
Gedisa, Barcelona, 2002, pág. 28.

Virieux-Reymond, A.: L`épistemologie, París: PUF, 1966.